Señales de que va a romperse
- Hilos sueltos o la cinta deshilachada en algún tramo
- Cuelga más floja que antes al tirar de ella
- Se nota un enganche justo al pasar por la polea
- Ha perdido color o se ve reseca, sobre todo si el sol le da de lleno
Si ya se ha roto y la persiana se ha quedado bloqueada, no tires con fuerza del trozo que queda ni intentes subirla con una herramienta: puedes dañar la polea.
Cómo se hace
Se abre el cajón, se saca la cinta vieja y se pasa la nueva por la polea hasta el enrollador, ajustando la tensión para que suba y baje sin forzar. Usamos cinta de poliéster, que aguanta mejor el sol que el nylon.
Aprovechamos la visita para mirar si la polea o el muelle también están gastados: si fallan, solo cambiar la cinta no resuelve del todo el problema. Más averías en reparación de persianas.
No toda persiana lleva cinta plana
Según el modelo, algunas llevan cuerda en vez de cinta, y otras una correa dentada en el enrollador. Conviene saber cuál lleva la tuya antes de la visita, para traer el recambio exacto y resolverlo de una vez.
Si ya has cambiado la cinta varias veces
Cuando una persiana lleva años y repite la misma avería, a veces compensa más dejar de cambiar cinta y pasar a motorización, que elimina la cinta del todo, o sustituir la persiana si el cajón está muy deteriorado: instalación de persianas.